Ciencias Sociales 2º C actividad 5

Prof. Valeria Milana

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EPIDEMIAS Y CIENCIAS SOCIALES
De la peste negra al coronavirus: cuáles fueron las pandemias más letales de la historia. Desde la Edad Antigua hay registros de brotes que afectaron a gran parte de la población de un país o a muchas regiones al mismo tiempo. Un repaso por las que causaron mayores estragos

Desde la Edad Antigua hay registros de brotes que afectaron a gran parte de la población de un país o a muchas regiones al mismo tiempo. Un repaso por las que causaron mayores estragos con más de 200.000 casos confirmados en el mundo y al menos 8.000 muertes, el brote de COVID-19 —declarado pandemia por la Organización Mundial de la Salud el pasado 11 de marzo— desató una crisis global como hacía tiempo no se veía. Sin embargo, la historia puede ayudar a poner en perspectiva lo que está sucediendo. A pesar de la gravedad inusitada de este brote originado en China en noviembre pasado, aún está lejos de los más letales de la historia. A continuación, un repaso por las pandemias más significativas de las que hay registro:
INFOBAE   19 de Marzo de 2020


PANDEMIAS Y  SUS IMPACTOS POLÍTICOS  Y SOCIALES
    Las pandemias no constituyen un problema solo biológico, tienen una gran dimensión política y social. Por un lado transforma los lazos sociales de lo cotidiano, quiebre la unidad de los grupos llevando al individualismo. Aparece la irracionalidad, el miedo y el pánico. Y también transforma las relaciones entre Estado y Sociedad civil.
       Frank M. Snowden, quien en el 2019 -antes que estallara la crisis- publicó un libro titulado “Epidemics and Society: From the Black Death to the Present”, en la que estudia cómo las principales enfermedades han determinado la política, arraigaron la discriminación racial, provocaron crisis económicas e incluso aplastaron revoluciones. Determinaron relaciones de esclavitud y servidumbre e incluso guerras, como le ocurrió a Napoleón, cuyas tropas no pudieron vencer a la fiebre amarilla en Haití, lo que condujo no solo a su independencia, sino a que el emperador francés abandonara su proyección en América y acordara con T. Jefferson la compra de Luisiana en 1803 duplicando el territorio norteamericano.
     Otro impacto que generan las epidemias es la sensación  de urgencia. La posible extensión del vector infeccioso, el miedo a la ausencia de cura o al fenómeno de su mutación descontrolada generan el sentimiento de que es necesaria una acción contra las epidemias cuanto más rápida mejor.
     Sin embargo, hay  otro fenómeno que se produce en tiempos de epidemias: La  búsqueda de las causas, lo cual ha llevado a percibir una epidemia como un castigo. Pero lo peor de la respuesta epidémica es el deseo de asignar responsabilidad. Desde judíos en la Europa medieval hasta vendedores de carne en los mercados chinos, siempre se culpa a alguien. Este discurso de culpa explota las divisiones sociales existentes de religión, raza, etnia, clase o identidad de género.
    Luego, los gobiernos responden desplegando su autoridad, por ejemplo, con cuarentena u vacunación obligatoria. Este paso generalmente involucra a personas con poder y privilegios que imponen intervenciones a personas sin poder o privilegios, una dinámica que alimenta el conflicto social.
     La sífilis, uno de los grandes flagelos de principios del siglo XX, podría haber terminado, en teoría, si todos se hubieran adherido a un estricto régimen de abstinencia o monogamia. En esto se evidencia el control sobre los cuerpos y la sexualidad. Cuando la penicilina estuvo disponible, la sífilis podría haberse erradicado más fácilmente, pero algunos médicos advirtieron contra su uso por temor a que eliminase la pena para la promiscuidad. Es decir, la libertad sexual de las personas que no adherían al modelo de matrimonio y familia tradicional.
    El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) podría, en teoría, haber estado contenido en la década de 1980, pero no fue así, y aunque el advenimiento de la terapia antirretroviral efectiva en 1996 redujo drásticamente la mortalidad relacionada con el SIDA, no le puso fin. Las disparidades notables en los resultados del SIDA persisten, siguiendo líneas familiares de raza, clase y género.
 Muy a menudo la expansión de una enfermedad conlleva la estigmatización de determinados colectivos donde, supuestamente, se ha producido el origen de la epidemia.  El historiador menciona que el ejemplo más reciente es lo que ocurrió con los homosexuales y la irrupción del sida a comienzos de los 80. Grupos religiosos no sólo equipararon la homosexualidad con un pecado, sino que en los hospitales los funcionarios se negaban a alimentar a los enfermos, y en Estados Unidos el comentarista conservador William F. Buckley incluso hizo un llamado a marcar a los enfermos con tatuajes
  Otras conocidas fueron el cólera y la tuberculosis, que vemos en la Francia de mediados del siglo XIX, tristemente representada por Fantine, el personaje de «Los Miserables» o en la cotidianeidad de la revolución industrial inglesa descrita en las novelas de Charles Dickens.
   Frank Snowden sostiene que  las epidemias,  como la provocada por el reciente coronavirus –que según el conteo oficial ya suma más de 130 mil casos confirmados- han moldeado la historia porque han obligado a que la humanidad reflexione sobre temas de fondo.
   Por ejemplo, el brote bubónico en el siglo XIV –conocido como la peste negra y que acabó con 50 millones de personas en Europa, Asia y África- puso en entredicho la relación del hombre con Dios. ¿Cómo podía ser que un evento de ese tipo pudiera ocurrir con una divinidad sabia, omnisciente y todopoderosa? ¿Quién podría permitir que los niños fueran torturados por esta enfermedad en números tan vastos? También tuvo un efecto enorme en la economía. La peste mató a la mitad de la población en continentes enteros y, por tanto, tuvo un efecto tremendo en el desarrollo de la revolución industrial, la esclavitud y la servidumbre”, dice Snowden en New Yorker.
    Precisamente, uno de los efectos colaterales de la peste negra -provocada por la bacteria Yersinia pestis y que causaba hinchazón de los nodos linfáticos y manchas negras en la piel- fue la caída dramática en la mano de obra de sirvientes que trabajaban los campos europeos. Los dueños se vieron obligados a arrendar sus tierras o pagar salarios cada vez más altos a los que habían sobrevivido para que las cultivaran, lo que debilitó el tradicional sistema feudal y dio origen a clases burguesas que fueron acumulando más capital.
     Además, en 1348 el Papa Clemente VI emitió un decreto que, pese a los reparos de la época, ordenaba realizar exhaustivas autopsias de los muertos. Los doctores aprovecharon de inmediato la oportunidad de expandir lo que se sabía de la anatomía humana, elaborando textos médicos que junto a diversas innovaciones tecnológicas se convirtieron en caldo de cultivo para una verdadera revolución del conocimiento que se produjo en el siglo XV: el Renacimiento.
El triunfo de la Muerte, Pieter Brueghel. Museo del Prado

  La peste –que habría llegado a Europa a través de los ejércitos mongoles y los mercaderes que recorrían la próspera “ruta de la seda”- también sacó a relucir facetas humanas más oscuras que volverían a resurgir en epidemias futuras. El 14 de febrero de 1349 dos mil judíos fueron quemados en la masacre de Estrasburgo, un acto que se repitió en ciudades como Basel y la región de Aragón, y que nació del rumor totalmente infundado que decía que estaban infectando los pozos de agua para propagar la enfermedad.
    Jared Diamond concuerda con Snowden al señalar que tal como las epidemias han ido moldeando la historia de la civilización, los humanos también han influido en la manera en que se propagan. El geógrafo, historiador y antropólogo de la Universidad de California es conocido por su libro “Armas, gérmenes y acero “(1997), donde aborda la manera en que la transmisión de la viruela, el sarampión y otras enfermedades por parte de los europeos fue clave para la conquista de los indígenas americanos, africanos y australianos. En una entrevista con La Vanguardia, Diamond comentó que así como los brotes epidémicos durante la revolución industrial nacieron del hacinamiento de las ciudades, hoy “la globalización explica que el coronavirus se esté expandiendo a una velocidad mucho más elevada que otras epidemias del pasado”.


Prisión de Guatimocín [Cuauhtémoc], último emperador de México', por Carlos Esquivel y Rivas, 1854. (Colección Museo Nacional del Prado)

Chile no ha estado ajeno a los estigmas que nacen de ciertas enfermedades, tal como cuenta Laura Spinney, autora británica de varios libros sobre ciencia. Uno de ellos se llama” El jinete pálido: la epidemia que cambió al mundo”, donde relata la historia de la “gripe española” que dejó cerca 100 millones de muertos en todo el planeta. En uno de sus capítulos, Spinney escribe: “En Chile, los doctores ni siquiera consideraron la posibilidad de la influenza. En 1918, los intelectuales chilenos estaban oscuramente convencidos de que su país iba en declive. La economía fallaba, las disputas laborales iban en alza y existía la creencia de que el gobierno estaba demasiado influenciado por potencias extranjeras. Cuando una nueva enfermedad invadió el país, y aun cuando habían leído reportes de una epidemia de gripe en las naciones vecinas, un grupo de eminentes doctores chilenos asumió que era tifus. Apuntaron a los pobres y los trabajadores, a los cuales llamaron ‘los culpables de la miseria’, debido a las abyectas condiciones sanitarias en que vivían… y actuaron acorde a esto.
    En cualquier caso, de la misma manera que las epidemias han forjado la historia humana, también los humanos han dado forma a la extensión de estas enfermedades. “Las epidemias –señalaba recientemente en una entrevista Frank Snowden- no dependen de los humanos, pero las vulnerabilidades a través de las que estas nos atacan, sí, como cuando la Revolución Industrial llevó a la concentración de población en muy poco espacio, en las ciudades”. De la misma manera, Jared Diamond cree “la globalización explica que el coronavirus se esté expandiendo a una velocidad mucho más elevada que otras epidemias del pasado”. ¿Tendrá esta enfermedad la misma capacidad de influir sobre la humanidad que en otros casos? “Lo veremos durante el próximo año”, concluyó.

Bibliografía:
-Infobae .De la peste negra al coronavirus: cuáles fueron las pandemias más letales de la historia. https://www.infobae.com/america/mundo/2020/03/18/de-la-peste-negra-al-coronavirus-cuales-fueron-las-pandemias-mas-letales-de-la-historia/
-Revista La vanguardia //www.lavanguardia.com/historiayvida/20200307/473976546690/epidemias-coronavirus-humanidad.html)
-Viento sur, Desde la historia, lecciones para Covid-1919/03/2020 | David S. Jones. www.vientosur.info.
 

Actividad

1) Lee el texto y extrae  del mismo cuales han sido los efectos que han provocado las epidemias en las distintas sociedades a través de la Historia. Por ejemplo, “PROVOCARON CAMBIOS EN LA REACIÓN ENTRE EL ESTADO Y LA SOCIEDAD CIVIL”.
2) ¿Qué relación encuentras entre la peste negra de la Edad Media y el surgimiento de la medicina como Ciencia?
3) ¿Cómo impacto en la América indígena la epidemia de viruela?
4) La estigmatización consiste en atribuir culpabilidad a determinados grupos sociales o culturales ante determinada situación o evento social ¿qué grupos han sido culpabilizados de provocar epidemias? Señala además a que epidemia corresponde.
5) ¿Qué diferencia encuentras entre las pestes que asolaron a la humanidad y la actual pandemia del coronavirus? Piensa en la rapidez de la propagación.
6) ¿Qué efectos y/o consecuencias crees que está provocando la pandemia del COVD 19 en Argentina y el mundo?  Reflexiona sobre los distintos sectores sociales que vienen realizando cacerolazos y piden apertura de actividades, el aislamiento, las distintas situaciones sociales de desigualdad, la falta de libertades y la imposibilidad de reunirnos con los otros, las medidas que toman el gobierno, etc.
7) Escribe un relato sobre cómo estas vivenciando estos tiempos de cuarentena. ¿Qué piensas, como lo vivís? cosas que extrañas, o cualquier pensamiento sobre la cuarentena decretada por el gobierno.
8) Las imágenes constituyen verdaderas fuentes históricas ya que registran  las costumbres y otros rasgos de una época. Los invito a producir una imagen como testimonio gráfico sobre cómo estamos vivenciando  la cuarentena por coronavirus en Rosario.









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